Buscamos una cuidadora para una señora de 89 años que vive en Stuttgart. La señora es muy independiente. La cuidadora actual está muy contenta con el trabajo y quiere volver después de su descanso.
La señora pesa unos 57 kg y mide 168 cm. Es sorda y lee los labios. No habla con claridad, por eso algunas veces se comunica mediante notas o mensajes de texto. Una de las tareas de la cuidadora es, por ejemplo, pedir taxis.
La señora no ve por un ojo, tiene osteoporosis y sufrió una fractura de cadera. A pesar de ello, es muy independiente:
Algunas veces pide ayuda para ponerse crema en la espalda. También necesita ayuda para ponerse las medias de compresión.
Está en plenas facultades mentales y es amable y tolerante. Le gusta ser independiente y tener su propio espacio. No se la debe tratar como a una niña ni como a una persona con demencia. Cuando necesita ayuda, ella misma la pide.
Le gusta leer, ver deportes en la televisión, pasear y reunirse con sus amigas. Todos los sábados, la cuidadora la acompaña a la peluquería. La señora también juega al tenis. Un amigo la lleva a jugar y después la acompaña de vuelta a casa.
Sus amigas la visitan con frecuencia. La cuidadora no tiene que atenderlas. Una vez por semana, el servicio médico prepara sus medicamentos. Un jardinero cuida el jardín y hace pequeñas reparaciones. Otra persona limpia las ventanas y cambia las cortinas.
La señora se levanta muy temprano, normalmente entre las 5:00 y las 5:30. La cuidadora no tiene que levantarse antes que ella, pero el desayuno se sirve entre las 6:00 y las 6:30. Se acuesta tarde, pero por la noche no necesita ayuda.
Come sola y no sigue ninguna dieta especial. Le gusta probar diferentes platos, incluida la comida polaca. Lo único que no le gusta es el pepino fresco. La cuidadora se encarga de las compras. Hay varias tiendas cerca de la casa. El responsable de sus finanzas entrega el dinero una vez por semana. Es necesario guardar los recibos.
La señora vive en una casa adosada, limpia y bien cuidada, en Stuttgart, código postal 70619. Hay buenas conexiones de autobús y metro.
La cuidadora dispone de una habitación luminosa en la buhardilla, con sofá, televisión, escritorio y silla. También puede utilizar una bicicleta estática. El baño y el aseo son compartidos.
Se requiere:
No es necesario tener permiso de conducir. No se permite fumar.